Biografía.

1912-1979
Nació el 4 de agosto de 1912 en la ciudad de Cárdenas, provincia de Matanzas, de padre agrimensor y madre maestra. Su familia se traslada, por razones de trabajo, a Guanabacoa, en La Habana. 
En 1925 se muda a Camagüey, y en esta ciudad de provincia cursa el bachillerato. El profesor Felipe Echemendía y el escritor e investigador Felipe Pichardo Moya dirigen sus primeros pasos en las lecturas y en los inicios de su vocación literaria. 
En 1935 funda, junto a Luis Martínez y Aníbal Vega, la Hermandad de Jóvenes Cubanos, organización cuya finalidad fundamental era la difusión de la cultura y entre cuyas tareas estuvo la presentación en Camagüey del grupo Teatro de Arte "La Cueva", de la capital. Se define su vocación de escritor. Escribe sus primeros poemas significativos. 

Dos años más tarde, en 1937, Virgilio se instala en la capital e ingresa en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de La Habana con matrícula gratis, solicitada por él mismo dada su precaria situación económica, expuesta en carta que dirigió a esa institución. En la antología La poesía cubana en 1936, aparecida ese año y compilada por Juan Ramón Jiménez, se incluye su poema "El grito mudo". 

En 1938 mientras está viviendo en La Habana en muy precarias condiciones hace su primera aparición pública como poeta -si no la primera, precisión que no se tiene, sí la más significativa de esos momentos-  en la importante institución cultural Sociedad Lyceum ese mismo año, con la lectura de un grupo de textos de gran calidad y la presentación de José Antonio Portuondo (1911-1996). Dicta una conferencia en esa misma institución. Escribe su obra de teatro Clamor en el penal, la primera de su dilatado corpus para la escena. Ambas presentaciones y la pieza a la que acabamos de aludir constituyen el inicio de una carrera literaria que si bien había tenido sus antecedentes en Camagüey, es ahora cuando comienza a alcanzar su más acabada definición. 


Ya en 1939 da a conocer otros poemas en la revista Espuela de Plata (1939-1941), dirigida por el poeta José Lezama Lima, el crítico de arte Guy Pérez Cisneros y el pintor Mariano Rodríguez, una de la predecesoras de Orígenes (1944-1956) junto a Verbum -anterior a Espuela de Plata-, Nadie Parecía, Clavileño, Poeta. 
En 1940 encontramos a Virgilio colaborando
en la revista Grafos. Es en este tiempo que escribe el cuento "El conflicto". 
En 1941 publica su primer poemario: Las furias, en los Cuadernos Espuela de Plata. Escribe su pieza teatral Electra Garrigó, acaso la mejor y más importante de todo su vasto repertorio. Pronuncia, también en la Sociedad Lyceum e invitado por el investigador cubano José María Chacón y Calvo, su importante conferencia sobre Gertrudis Gómez de Avellaneda, la relevante poetisa, narradora y dramaturga cubana del siglo XIX. Su trabajo sobre La Avellaneda -conferencia que formaba parte de un ciclo denominado "Los poetas de ayer vistos por los poetas de hoy"- nos muestra ya a un escritor diferente, de acentuada voluntad heterodoxa, voz discrepante hasta la irritación. Sus afirmaciones no eran ciertamente las que había venido haciendo la crítica sobre la gran figura del XIX, tan celebrada en España en su momento y por los estudiosos cubanos en el siglo XX. Piñera se atreve a decir juicios como este: "He aquí el secreto de La Avellaneda: adornarlo todo con las galas orientales de las palabras y de las frases más escogidas y melodiosas. Hablar mucho sin decir nada o casi nada". Ese es el tono de sus ensayos mejores: frases terminantes, ruptura con aseveraciones y juicios que la tradición ha ido repitiendo, desestructuración de altos valores establecidos por apreciaciones de sabor acedemicista. Los poemas que recoge en el cuaderno de ese año son asimismo paradigmáticos de su modo de escribir, de su cosmovisión, expresión plena del poeta una vez superada la etapa inicial de búsquedas y tanteos (1935-1940). Otro ensayo relevante de ese momento: "Dos poemas, dos poetas, dos modos de poesía", sobre "Elegía sin nombre" (1936), de Emilio Ballagas, y Muerte de Narciso (1937), de José Lezama Lima, aparecido en Espuela de Plata en agosto de 1941, constituye quizás el primer acercamiento a ambos textos de esas dos figuras de la poesía cubana a las que Piñera estuvo siempre tan ligado, como se observa en la enemistad y posterior reconciliación con el creador de Paradiso y en los otros dos acercamientos que hizo a Ballagas, de 1955 y 1959. 
Virgilio en 1942 funda y dirige la revista Poeta, de brevísima vida -sólo dos números-, donde da a conocer sus ensayos "Erística de Valéry" y "Terribilia meditans", páginas de sumo interés por lo que nos revelan sobre el autor, su cosmovisión y sus preocupaciones en torno a los problemas de la escritura, un tema que lo obsesionó toda la vida, según refiere en su autobiografía, cuando dice: "Para mí, escribir ha sido siempre una verdadera tortura". En Clavileño hace público su ensayo "De la contemplación", expresión asimismo de sus más genuinas inquietudes acerca del artista y la obra de arte, antecedente de otro ensayo, mordaz en su implacable heterodoxia, titulado "En el país del Arte" (publicado en 1947 en la revista Orígenes). 
En 1943 publica el segundo y último número de la revista Poeta. Aparece su extenso poema "La isla en peso", texto fundamental dentro de la historia de la poesía cubana del siglo XX y todo un paradigma de la obra piñeriana por la heterodoxia de su conceptualización, su antipoesía y la ruptura de los cánones de la lírica tradicional; su intenso dramatismo, que emerge del envés de la realidad, de su visión del sinsentido de lo real, marca importantes diferencias con respecto a las visiones de la insularidad que se observan en obras de José Lezama Lima, Cintio Vitier y Eliseo Diego. "La isla en peso" fue severamente objetado por Gastón Baquero en Anuario Cultural Cubano 1943 y más tarde por Cintio Vitier en su antología Diez poetas cubanos. 1937-1947 (1948), así como en las conferencias que tituló "Lo cubano en la poesía" (1957), editadas en libro el año siguiente. 
En 1944 publica Poesía y prosa, donde reúne varios textos importantes (ocho poemas y catorce cuentos), entre ellos "Vida de Flora". Este libro mereció un comentario valorativo de Vitier que apareció en la revista Orígenes (fundada este propio 1944) al año siguiente, 1945, donde el crítico apunta, entre otras valoraciones igualmente valiosas: "Aparte de su calidad literaria y el puesto inconmovible que le corresponde en el empeño expresivo de la actual generación, este libro de Virgilio Piñera podrá ostentar en todo caso el honor de haberse enfrentado, para delatarlo y ceñirlo insuperablemente, con el vacío inasible y férreo que significa para nosotros, a través de nuestra cotidiana experiencia metafísica, el demonio de la más absoluta y estéril antipoesía. Y sin duda, por ello simbolizará siempre, para el posible lector sucesivo, una desconcertante hazaña". Se niega a participar en la celebración del Día del Poeta, acto que se realizaría en el Lyceum, y en una dura carta a la institución (fechada el 2 de marzo de este año) expresa sus razones, con estas afirmaciones esenciales de su concepto de la cultura: "Quien trabaja a conciencia su arte, quien estima la cultura, no como entretenimiento elegante sino como destino dignamente recibido, no puede aceptar tales comedias". 
Ya para 1945 aparece como colaborador de Orígenes y por esos dias escribe varios poemas, entre ellos "En estos páramos", "El oro de los días", "Tesis del gabinete azul" y "La oscura".

En febrero de 1946 Virgilio viaja a Buenos Aires, donde permanece desde el 24 de ese mes hasta diciembre de 1947 como becario de la Comisión Nacional de Cultura de esa ciudad. Allí entró en contacto con muchos de los mejores escritores argentinos de esos momentos, una cercanía que sin duda influyó mucho en su formación y, en general, en la integración de su escritura. Realizó labores de corresponsal de Orígenes y trabaja en el equipo de traductores de la novela Ferdydurke, del escritor polaco Witold Gombrowicz, uno de sus más cercanos amigos en la capital argentina. En octubre su cuento "En el insomnio" sale publicado en la revista Anales de Buenos Aires, dirigida por Borges. A fines de año aparece en La Nación su artículo "Los valores más jóvenes de la literatura cubana". Escribe el poema "Treno por la muerte del príncipe Fuminaro Konoye". 
Utilizando la publicación "ORIGENES" Virgilio da a conocer en 1947 el ensayo "El país del arte", en Anales de Buenos Aires el cuento "El señor ministro" y reseñas críticas en la revista Realidad, también de la capital argentina. Publica un número de Victrola. Revista de la insistencia, plaquette que no tenía otras pretensiones que hacerle el juego a otra que un día antes publicó Gombrowicz titulada Aurora. Revista de la resistencia, de burla contra Victoria Ocampo. En diciembre retorna a La Habana. 
El 23 de octubre de  1948 se estrena Electra Garrigó  por el grupo teatral "Prometeo", bajo la dirección de Francisco Morín, en el Teatro "Valdés Rodríguez", en La Habana. La crítica la acoge de manera desfavorable y Piñera la emprende contra los comentaristas, a los que trata de artistas fracasados, filisteos e incultos en un artículo que tituló "Ojo con el crítico" y que dió a conocer en la revista especializada Prometeo, con lo cual se desató una airada polémica con protestas por ese trato del dramaturgo. Escribe Jesús, con la que ganó el Segundo Premio en el Concurso Teatral de la Academia de Artes Dramáticas (ADAD), importante institución de la capital. Escribe asimismo Falsa alarma, pieza considerada como la primera del teatro del absurdo en Hispanoamérica, antecedente incluso de la obra de Ionesco, La soprano calva, de 1950. 
En 1952 aparece su novela La carne de René, en la Editorial Siglo XX, de Buenos Aires. 
En febrero de 1955 Virgilio vuelve a Buenos Aires. Aparece el primer numero de la revista Ciclón, financiada y dirigida por José Rodríguez Feo -con quien Piñera tuve una gran amistad, como se observa en las cartas cruzadas entre ambos-, tras la separación de éste y Lezama del proyecto de Orígenes, al decidir su director, sin previa consulta con Rodríguez Feo, la publicación de un texto de Juan Ramón Jiménez en el que agredía a Vicente Aleixandre. En realidad esa ruptura se produce por las diferencias ideoestéticas entre los enemistados, como se deja ver en la política editorial de Ciclón, de preocupaciones e inquietudes tan distintas de las que constituían el fundamento de Orígenes. Este año comienza Piñera a colaborar en Sur con el cuento "El enemigo" y realiza labores de corresponsal de la revista fundada por Rodríguez Feo. Publica frecuentemente en Ciclón: en septiembre da a conocer su ensayo "Ballagas en persona", en buena medida como respuesta al ensayo introductor que Vitier escribió para la compilación Obra poética de Emilio Ballagas, aparecida ese propio año, el siguiente de la muerte del importante poeta. Borges incluye su cuento "En el insomnio" en la antología Cuentos breves y extraordinarios. 
En 1956 sale la edición de Cuentos fríos, en Losada, Buenos Aires. Publica reseñas en El hogar -donde también colaboraba Borges- a petición de Carlos Mastronardi. Aparece el último número -40- de Orígenes. Empieza a escribir la novela Pequeñas maniobras. En Sur da a conocer los cuentos "La carne", "La caída" y "El infierno". 
En febrero de 1958 vuelve e Cuba. Ese propio mes se pone en escena por segunda vez, dentro de las actividades por la celebración del Mes de Teatro Cubano, Electra Garrigó, bajo la dirección de Francisco Morín. En la sala Prometeo se lleva a escena La boda, con la dirección de Adolfo de Luis. Dentro de esas festividades dicta Piñera la conferencia "¿Por dónde anda lo cubano en el teatro?" Regresa a Buenos Aires en marzo. En Sur da a conocer varias reseñas y el cuento "La gran escalera del Palacio Legislativo". En septiembre regresa a Cuba y ya no retornará nunca a Buenos Aires. Comienza a escribir Aire frío. 
El triunfo insurreccional de 1959 da inicio a la publicación de numerosos ensayos y artículos críticos de Piñera en periódicos como  "Revolución" y en su suplemento "Lunes de Revolución"
Sumándose al júbilo popular de esos primeros tiempos de lo que más tarde sería una larga y atroz tiranía Virgilio escribe "El flaco y el gordo", obra que fue estrenada ese propio año en la Sociedad Lyceum con dirección de Julio Matas. Aire frío aparece publicado por la editorial Pagrán. Inmediatamente después de fundados, comienza a colaborar con frecuencia en el periódico Revolución -donde tiene a su cargo la sección fija "Puntos, comas y paréntesis", en la que publica textos críticos y ensayos bajo el seudónimo El Escriba- y en su suplemento Lunes de Revolución, importantísimo semanario donde colabora con diversos textos, entre ellos obras de teatro, y que se caracterizó por su agresividad y desenfado contra algunos de los más significativos representantes de Orígenes, en especial Lezama y Vitier. Los artículos publicados por Piñera en estos dos órganos de prensa son asimismo ejemplos de su beligerancia y de ese estilo que caracterizó los textos de prosa reflexiva que dio a conocer en otros momentos. 
En 1961 se cierra la edición cultural del principal periodico cubano y Virgilio pasa a otros puestos en las llamadas  "Ediciones R". Se estrena La sorpresa en el Teatro Nacional, con dirección de Manuel Bosch. Electra Garrigó -de nuevo representada este año- y Jesús son llevadas a la televisión. En agosto viaja a Checoslovaquia y a Bélgica. De este año son su cuento "Oficio de tinieblas" y los poemas "Un hombre es así", "Yo estallo", "El delirante" y "Un bamboleo frenético". 
En 1963 aparece su novela Pequeñas maniobras, bajo el sello de Ediciones R. Su cuento "El filántropo" se publica en francés en Les Temps Modernes. En mayo se repone Aire frío. Escribe la pieza teatral Siempre se olvida algo. 

Por el cargo que ocupaba y al no presentar enfrentamiento al gobierno consiguió publicar en 1964 sus Cuentos Completos en  Ediciones Unión.  A finales de ese año viajó a Europa (Praga, Milán, París). 
Ya en 1967 Virgilio forma parte del jurado de cuento del Premio Casa de las Américas. Se repone Aire frío, con dirección de Humberto Arenal, por el Taller Dramático, en la Sala "El Sótano". Aparece la novela Presiones y diamantes por Ediciones Unión. Se le antologa en sendas selecciones de cuentos cubanos realizadas por José Rodríguez Feo y Ambrosio Fornet. Escribe la pieza de teatro Dos viejos pánicos y, entre otros, los poemas "En el Gato Tuerto", "Solicitud de canonización de Rosa Cagí" y "El banco que murió de amor". 
Se le otorga el Premio Casa de las Américas 1968 en el género teatro por Dos viejos pánicos, publicada ese propio año por esa institución cubana y por el Centro Editor de América Latina, de Buenos Aires. Se representa, en enero, Falsa alarma, dirigida por Nicolás Dorr, dentro de las jornadas del Congreso Cultural de La Habana, importante reunión de escritores, intelectuales y artistas de Cuba y de otros países, en la que Piñera estuvo presente como una de las figuras relevantes de la literatura cubana de esos momentos. Aire frío es transmitida por la emisora radial CMQ, de La Habana, bajo la dirección de Marta Jiménez Oropesa. Poemas y cuentos suyos son incluidos en diversas antologías de Cuba y otros países. Escribe la pieza de teatro Una caja de zapatos vacía. 
En 1969 se produjeron algunos hechos importantes en el reconocimiento internacional a la obra de Virgilio, En Bogotá se estrenó ese año  "Dos viejos pánicos", obra que fue la que vino a consolidar el prestigio internacional de Piñera en su calidad como dramaturgo. En Nueva York sube a escena Falsa alarma, en versión al inglés de Walter Bernard. El Teatro Musical de La Habana presenta El encarne, con dirección de David Camps, pieza escrita este año, cuya representación fue la última que se hiciera en Cuba durante algunos lustros. En Ediciones Unión aparece La vida entera, compilación de su obra poética hecha por el propio autor, con exclusión de textos de gran calidad que sólo habían sido publicados en revistas. Estudio en blanco y negro, obra en un acto, se edita en España. Escribe varios poemas, un cuento y una pieza de teatro, y se representa nuevamente Electra Garrigó. 
En el año 1970 en Madrid se pone en escena "Dos viejos pánicos" montada por el grupo Taller de Teatro, dirigida por Hugo Benavente, y en la capital azteca es representada dentro del II Festival de Teatro Latinoamericano. En París se publica, por las ediciones Denoël, la versión al francés de Cuentos fríos, y dos de esos textos salen en Les Lettres Nouvelles. Otras muestras de su obra se dan a conocer en España (Estudio en blanco y negro forma parte de Teatro breve hispanoamericano, antología preparada por Carlos Solórzano y editada en Madrid por Aguilar) y en Buenos Aires, donde se dan a conocer en libro sus cuentos El que vino a salvarme, con prólogo de José Bianco. Escribe El trac, pieza teatral, y varios poemas de juegos verbales. En Londres y Franckfurt se representan, respectivamente, Electra Garrigó y Dos viejos pánicos. Se traduce y se publica en Rumanía la novela Pequeñas maniobras. Televisión Española y Radio Nacional Argentina difunden, respectivamente, Aire frío y Estudio en blanco y negro. Traducciones realizadas por Piñera -durante estos años trabajó como traductor de francés en el Instituto del Libro, en La Habana- ven la luz pública en ediciones cubanas. En diversas antologías se siguen difundiendo sus textos en el extranjero. Continúa escribiendo y asiste a tertulias de amigos escritores, en las que se mantienen vivas su rica creatividad y su beligerante espíritu crítico. 
El 18 de octubre de 1979 fallece en La Habana de un infarto cardíaco. Tenía en proceso de creación en esos momentos su pieza de teatro Un pico o una pala. 

Poemas

 

Isla

Aunque estoy a punto de renacer,
no lo proclamaré a los cuatro vientos
ni me sentiré un elegido:
sólo me tocó en suerte,
y lo acepto porque no está en mi mano
negarme, y sería por otra parte una descortesía
que un hombre distinguido jamás haría.
Se me ha anunciado que mañana,
a las siete y seis minutos de la tarde,
me convertiré en una isla,
isla como suelen ser las islas.
Mis piernas se irán haciendo tierra y mat,
y poco a poco, igual que un andante chopiniano,
empezarán a salirme árboles en los brazos,
rosas en los ojos y arena en el pecho.
En la boca las palabras morirán
para que el viento a su deseo pueda ulular.
Después, tendido como suelen hacer las islas,
miraré fijamente al horizonte,
veré salir el sol, la luna,
y lejos ya de la inquietud,
diré muy bajito:
¿así que era verdad?

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