
Biografía
Gastón Baquero
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Gastón
Baquero es, indudablemente, uno de los poetas cubanos contemporáneos más
relevantes.
Nació en 1916 en el poblado de Banes en el oriente de Cuba. (en la hoy llamada provincia de Holguín).Gastón se diplomó como Ingeniero Agrónomo, aunque su verdadera pasión era el periodismo, labor esta a la cual se dedicó llegando a ser jefe de redacción del Diario de la Marina el más importante de la etapa precastrista. Poco después del triunfo insurreccional de 1959 que derivó en la tiranía castrista Gastón marchó al exilio, refugiándose en España donde vivió hasta su muerte. |
Por largo tiempo mantuvo una estrecha y fructífera relación con el grupo intelectual "Orígenes" dirigido por José Lezama Lima.
Gastón Baquero, junto a Lezama Lima y Eliseo Diego, es uno de los grandes poetas del grupo Orígenes. María Zambrano enfatizó "la suntuosa sensualidad de sus poemas".
Sobre su libro Memorial de un testigo (1966) Francisco Brines escribió: "es uno de los mejores libros publicados en España en todo el período que va de la guerra a nuestros días". Sobre su obra, José Olivio Jiménez precisó: "sus centros temáticos más persistentes: el sueño de las formas, la metamorfosis de la realidad humana y cósmica, las máscaras o disfraces por los que el hombre, cada hombre, se hace protagonista y testigo de esa entidad universal que es el desarrollo histórico de la humanidad y la creación". Y Luis Antonio de Villena: "nos hallamos ante poemas racionales y lúcidos, recubiertos de lujo literario y de un valseo de maravillas".
A su muerte, Miguel García Posada proclamó que Baquero es "un poeta imprescindible de la lengua".
En 1988 fue candidato al Premio Príncipe de Asturias de las Letras y en 1992 fue finalista al Premio Nacional de Literatura en el área de Poesía con su obra Poemas invisibles.
En Cuba pronunciar su nombre era (según dictaminaba el gobierno) una forma traidora de servir al enemigo; leer su producción poética una expresión del "diversionismo ideológico", y por ello su nombre fue totalmente borrado de la lista de autores y poetas cubanos.
No fue sino hasta 1994 que por primera vez después de un cuarto de siglo se ofreció en la Universiad de La Habana una conferencia sobre su obra poética.
Gastón murió en Madrid el 15 de mayo de 1997 a los 79 años; sólo una semana antes, el 6 de mayo, se le habia rendido un merecido homenaje organizado por sus compañeros de trabajo en Radio Nacional de España (RNE) como justo reconocimiento a su meritoria labor durante más de 20 años.
Baquero mantuvo siempre un medular rechazo al gobierno de Castro fundamentalmente por lo que él consideraba una manipulación de la figura y pensamiento de José Martí.
Gastón Baquero escribió:
| "No hay comparación posible entre Martí y la realidad cubana actual. Es algo de pena que alguna persona se atreva a equiparar la personalidad de Martí o a poner a Martí como un precursor de todo esto: de las colas, del hambre, de la dictadura". |
En su "AUTOANTOLOGIA" Gastón reflexionaba muy sabia, poética y filosóficamente sobre la relación entre el artista y su produccón, de esta manera escribió:
| ¿Cómo
puede hacerse esto? ¿Cómo, uno mismo, puede atreverse a amputar
fragmentos del único poema que en verdad escribe un autor? Porque en
realidad, ¿realidad?, sí, realidad, uno escribe siempre el mismo poema;
se es autor de un poema y nada más, como se es protagonista de una vida
solamente. Si leyésemos con fruto, con atención y tensión suficientes,
nos bastaría con leer un poema de un autor para conocer toda su obra.
Lo que Stravinski dijera de Vivaldi («No, Vivaldi no ha escrito 600 conciertos; ha escrito 600 veces el mismo concierto»), puede decirse también de Stravinski, por mucho que él creyese estar variando a cada momento. No hay nada más difícil que variar, cambiar de órbita, trasladarse de un territorio adherido a la piel y al alma, a otro territorio radicalmente, definitivamente diferente. Estamos enjaulados en la tierra, y enjaulados también en la cárcel del Yo. «Nadie -se ha dicho- puede saltar fuera de su sombra». Nadie, admitámoslo, puede escribir más de un poema. Si tuviésemos paciencia para esperar la maduración, la fermentación de nuestro espíritu en la gran cuba fermentadora que es el topos, el lugar donde vivimos, produciríamos, cuando llegase la hora natural del parto, un poema, y nada más que uno. Síntesis de lo vivido, de lo realmente conquistado por el espíritu en el mundo, ese poema contendría maravillosamente unificada esta dispersión, esta frívola atomización de la realidad con que nos entretenemos, y a la cual llamamos altaneramente «obra política», «suma de poemas». Para el autor, todos sus poemas son el mismo; todos son fragmentos de su poema. Por eso le produce una terrible sensación de monotonía leer un libro suyo, leer más de un poema suyo. ¿Y de dónde puede sacar autoridad y razón para seleccionar, para decirse: este poema es mejor que aquél, éste me gusta más que el otro? Dado que un poema es siempre la punta infinitamente pequeña de un iceberg, la ceniza de un incendio que brilló un momento, como una estrella errante, el autor lee siempre el poema completo, en tanto que el lector sólo puede leer el muñón, el fragmento terriblemente mutilado y parcial, de lo que fuera, o quiso haber sido, el Poema en el alma del autor. ¿Cómo puede saber uno, que conoce entero, ontológica y biológicamente, el poema, cuál es el mejor, el más representativo, el más acertado? |
Poemas
Soneto para no morirme
Escribiré un soneto que le oponga a mi
muerte
un muro construido de tan recia manera,
que pasará lo débil y pasará lo fuerte
y quedará mi nombre igual que si viviera.
Como un niño que rueda de una alta escalera
descenderá mi cuerpo al seno de la muerte.
Mi cuerpo, no mi nombre; mi esencia verdadera
se inscrustará en el muro de mi soneto fuerte...
De
súbito comprendo que ni ahora ni luego
arrancaré mi nombre al merecido olvido.
Yo no podré librarle de las garras del fuego,
no
podré levantarle del polvo en que ha caído.
No he de ser otra cosa que un sofocado ruego,
un soneto inservible y un muro destruido.