
Biografía
| Nació en San antonio de Cabezas, provincia de Matanzas, en 1965. Cursó hasta el segundo año de la carrera de periodismo en la Universidad de La Habana. En 1987 es expulsado de la Asociación Hermanos Saínz por presentar una solicitud de salida del país, cancelándosele contratos con publicaciones periódicas (revistas) aun cuando éstas ya le habían sido pagados. Ha obtenido varios premios nacionales en el tiempo que estuvo dentro de la Asociación Hermanos Saínz. Es miembro de la Asociación Pro Arte Libre (APAL) desde 1988. Esta información asi como las obra citadas han sido tomadas del libro El Desierto Que Canta (Poesía "Underground" Cubana). |
Poemas
Oda del emigrante
He soñado que estuvieron las aguas alguna vez cercando al hombre que el hombre soñaba que su país era realmente su país y no la confusión de otro país en su país, éste también era mi sueño mi sueño era limpio como yo soñaba que era mi país, pero uno tiende a conservar los ojos ante el pico del cuervo y evitar la horrible mirada de su cara uno siempre se inventa un sueño, una pared de agua que justifique sus propias manchas uno es a veces más soñador que hombre y más falso que su propio país. Yo he soñado que soy el emigrante que se marcha a conquistar el fuego, pero el fuego no existe sólo existen las aguas que me cercan y yo me invento un sueño y me marcho a conquistar lo inexistente; que falsos son los sueños en que uno puede inventarse su país, que falsas son estas paredes de agua que retienen el grito de los que sueñan que alguna vez su tiempo será limpio. Soy el emigrante que ensimismado he vuelto sobre estos muros de la contradicción y me pregunto si alguna vez estuve entre los muertos que heredaron el reino o entre los vivos que maldijeron una y mil veces el vientre de su madre y habitaron una y mil veces el vientre de la bestia y con beneplácito gozaron de sus carnes, e hicieron con beneplácito una trampa azul para sus huesos. Mas yo estoy marcado por la sangre del cordero mi frente es el centro del mundo y en el centro del mundo era el principio de las cosas y en el principio era el verbo y Dios era el verbo y yo no estaba y no estaba mi país, mi país no tiene centro, ni dioses, ni verbos, ni hombres que sueñan, sólo las aguas divisorias de familias, de familias del exilio o familias del odio, de familias que se fueron a buscar la paz eterna y encontraron que la conciencia también era una guerra
Cazadores de la sombra del ave
Estando echado como un perro en la frialdad de adentro
sientos los garfios de la inmundicia clavarse hondo,
apenas siento el dolor, sino el sonido
que atravieza la noche como un pájaro
me duelen los sonidos que desgarran el perro
y la melodia del garfio que hunde en su carne,
me duele más la noche y el aullido del perro,
y el sonido de algún que otro recuerdo.
Yo fui alguna vez un perfecto animal,
recuerdo haber estado entre los mansos cuervos
yo era un cuervo, si un cuervo azul o negro,
un cuervo de raro plumaje que fue cazado por hombres,
yo fui un cazador de cuervos
y el perro del cazador,
yo fui yo algunas vez antes de que este dolor fuera,
yo amamanté a mi madre
con la leche de las cabras que pastoreaban
en los cerros de mi imaginación,
cuando nació enferma,
cuando nació perdida en una enfermedad llamada época,
mi madre aún está perdida en su enfermedad,
mi madre aún habita en el espasmo
y yo la amamanto y la saco al sol como a una manta húmeda.
Estando echado como una perro en la frialdad de adentro,
mi madre se sienta en medio de la noche
a espantarme los fantasmas de la niebla,
y envuelto en un blanco mantel o en mi fiebre congénita
o envuelto en mi muerte, viajo hacia adentro,
evadiendo envolturas de linos,peces muertos,evadiendo la luz.
Todo lo que cuento aqui es cierto
ocurrió aún antes de tener memoria o madre
aún antes de que los rios abortaran peces ácidos,
después mi nacimiento en un planeta rojo
que supe con el tiempo era una isla,
donde me dio aluz mi apagada madre,
donde mi madre cosio el ácido pez de la discordia
con fuego imaginario,
porque de hecho faltaron candelabros ,
llamas que ensendieran la vida o lo encendieran todo.
Esto ocurrió sin fecha exacta
porque antes contabamos los años por los árboles
y han talado los árboles
esto ocurrio hace tiempo y justo ahora regresa a mi memoria.
Retomo estas memorias como ciertas
las acomodo en mí para que duelan menos
las escribo para olvidarlas,
Si olvidarla fuera como empesarlo todo,
pero tengo el garfio de la inmundicia clavado en mi carne
y mi madre llora,resa por mi fiebre,
me acomoda la cabeza sobre una filosa piedra y lo agradezco
porque así dormido voy quedando en la muerte,
en la sombra del ave que va y vuelve
y penetra en mi para quedarse.
Ecos de la guerra
(A Ramón F. Larrea y Raúl Ortega)
Que venga a destrozar la luz del alba
la furia de mis ojos,
que este en mi aullido
por el susurrado candor de los muertos,
por la vehemencia de los años
que canta aquí desaforadamente,
este es mi aullido
por las señales oscurisimas que le hacian a mis padres
los muertos de la guerra,
mis padres no murieron en la guerra,
más yo siento sus cadáveres,
yo siento como gimen desde el centro de las aguas,
como gritan américa
y se pudren una y otra vez.
Les he oido construir sus arcas
he irse por la ruta del sol hasta cegarse,
mis padres no murieron en la guerra,
mas yo siento que la guerra estuvo hurgando en sus carnes,
estuvo hundiendolos una y otra vez.
He visto en las noches
a los detractores de mis padres
como cuelgan y escupen mi cabeza
como olvidan que la ruta del alba sigue siendo mi luz.
He visto a los mejores cerebros de mi generación
destrozados por la locura ,
histéricos, famélicos, desnudos,*
yo no puedo olvidar la vehemencia de estos años
clavarle dagas al cristo de mi lengua,
mis padres no murieron en la guerra,
nunca hubo guerra en estas islas
o nunca fueron nuestras estas islas
y siempre hubo guerra y padres que hulleron
por las desgarradas grietas de sus carnes
hacia las herrumbrosas guadañas de las aguas.
* Allen G.
Casa de Occidente
Versión en English disponible" House of the west"
Frente a mí casa de occidente
donde nada es real
ni la paz ni la luz que cuento,
se detienen los trenes en la noche,
atormentados hombres viajan en busca de una flor
o en busca de algo sencillamente vivo.
Frente a mi casa de occidente
vienen los suicidas a posar para la prensa su último desnudo,
danzan al compás de diabólica música,
chillan de gozo bajo las máquinas que van ciegas hacia la bruma,
mañana la ciudad es noticia,
la nebulosa esperma de fama crece,
los soñadores se acuestan en las calles,
la música aullenta los inseptos, los pájaros del parque,
los ancianos trémulos se aferran a sus estampillas,
los cementerios, los puentes o cualquier lugar
por donde pueda entrar la buenaventura
o la muerte disfrazada de benébolo ángel del suicidio.
Nada retorna a su origen, ni tu país ni el sueño,
ni esta ciudad será mañana ciertamente la noticia
aunque me tienda en los rieles a esperar paciente
la acerada máquina del sueño.
Finisima red es la que atrapa la niebla del sueño
y a los cuerpo que van sin aparente rumbo,
que emiten sexuales S.O.S,
que adjuntan fotos a los postes del alumbrado
o se encadenan a los autos policiales,
caras jóvenes corgando de la cuerda de humo de la marihuana.
Desde mi soledad , yo péndulo estático,
los miro con con cierto asombro,
los escucho sin entender palabra alguna,
veo la falsedad del ovejero acomodado en su flauta
siempre confiado en el retorno de la magistral oveja guía,
veo venir un tiempo en que intentando buscar la libertad
avanzarán a travéz de la noche
despertando en cárceles repletas
de locos buscadores del eléctrico alba,
que después del alba buscarán la noche con premura
para esconderse en el llanto de sus aposentos
clamando por una intoxicación definitiva,
los veo retocerse por los alargados manicomios del alma
vomitar sobre las tumbas,
tambalearse sin encontrar una puerta que se abra
un agujero que los entierre
y así de muertos volver al consecutivo cículo
de la vida y la muerte
y de la nada que es contar los pasos que faltan
para que se los trague la deseada boca del abismo.
Puesto estaba yo antes de nacer como un péndulo
en el equilibrio ciego del tiempo,
como Dios indeciso
o como un hombre que no ha nacido nunca
pero puesto a mirar su nacimiento
desde el enfermo vientre de América,
y estaba américa bajo la cegadora luz de la pobreza
que iba alumbrandole los minuciosos huesos,
y vi en las puertas de las cárceles
a carceleros persiguidos de la noche a la noche
por incesantes gemidos de mujer,
que para silenciar sus alucinasiones
se disparaban en el cráneo
y seguían gritandoles de lejos o riendo
hasta apagárseles la tormentosa maquinaria del pensamiento.
Que amontonaron innumerable basura humana
para la hoguera celestial del ascenso de sus almas
o se lanzaron de los altísimos puentes de la imaginación
hacia el vacío real del tiempo,
que creyeron haber muerto
y ningún ángel o demonio se prestó a conducirlos
por el presunto camino que hay de América al cielo.
Contemplación
Yo miraba las costas desde mi pobreza
desde la transfiguración de mi país en casa de espejo,
en espejo de las vanidades,
yo miraba las costas como un apasible rey su clavicordio,
y en los cánticos de la tarde yo esperaba tranquilo
y en Dios yo esperaba,
más en la contemplación de las eternas noches de Occidente
oscuros cuerpos vi volver a las aguas
hasta que alguna fuerza los empujara hacia el abismo
o hacia la definitiva luz de un faro en otras costas,
la más visible fue costa de la esperanza
y así se acomodó la brújula en su norte ,
la segunda nación en su gobierno
y fue en fin la segunda nación llamada próspera;
en cambio todo fue aquí como espada torcida en reja de arado
como nación al pairo sobre nave de junco,
todo extrañamente nuestro,
menos la llave con la que entrabamos en otros tiempos
por las luminosas puertas de américa.
América tierra del ángel emigrante
de perdidos ángeles buscando
alguna visionaria alucinasión que los devuelva a casa,
que para huir de américa se cuelgan
muertos ya en los parques de los condados
a mersed de la rapiña humana,
que resucitan otra vez en américa
más perdidos que nunca, más imperfectos que nunca
pero buscando una revelación que los haga sentirse vivos.
Yo he mirado las costas hasta su salvaje infinitud
y me he balanceado sobre las naves de la noche
buscando una luz que se asemeje
a la luz de las eternas noches de occidente,
que ciego creyendo en esta providencia
me hundí buscando mi iluminación
por el oscurisimo gran ojo de la frontera
y no hubo frontera alguna para mi sed de viaje,
solo otros muertos que rumbo al sol guiaban sus amarillentos huesos,
yo no vi más.
VI
He mordido la cola de la serpiente
anduve cubierto de hojas
abochornado por mi y por el resto,
pero no olvidé que alguién por nosostros
tambien lavó sus manos.
Toqué por última vez con mi cuerno de cabra,
no solo palomas vinieron a mi encuentro,
he aquí que un estruendo de casco y estiércol,
puso contra mi piel tu pacto de lluvia.
Gigante es el tropel que amenaza tu espalda
siervo de mi sangre,
este el sitio que ha elegido mi mano
para empuñar sus dedos contra el sol,
porque nunca supimos bien donde habitamos
ni donde concluimos la batalla
a la hora que todas las puertas
negaron el paso de la luz,
supe del hierro en mi espalda,del tropel
del miedo con que hicimos el último poema.
Me levante sobre todas las naciones
con una espada y diéz talentos en mi frente,
hallé alas muertas
y el crimen colgando de la prensa a la subasta,
otros dijeron
con una voz que estremecia la quietud de los montes
Señor, señor apartate de los caminos,
los ejercitos vuelven con su estruendo de casco y estiércol
a poner contra tu piel nuestro pacto de lluvia.
Falsa arpa que congregas la carne
los corderos del próximo sacrificio
han pasado por mi puerta
y olian a muchedumbre,
las naciones de la tierra iban sin cabecillas,
llevaban sus tributos en bandejas de plata,
una corona de mirto y azahares
precedidas de muchas lenguas,
de la corona salieron culebrillas,
la bandeja se torno escudo de guerra
más las lenguas siguieron siendo lenguas,
los hijos golpearon a sus padres,
tuvieron casa y hermanos en contra
y esposas falsas,
hubo desde entonces sur y norte
paraiso perdido.
Tendido estoy sobre los vientos
Tendido estoy sobre los vientos
dado a las contemplaciones de la noche,
mi mano derecha sobre el agua
y mi mano izquierda sobre la tierra,
la derecha apuntando el norte y la izquierda el sur,
y ambos son devastados y removidos
de extremo a extremo en mi contemplación,
y he aquí que alguien pone fuego en el cuerpo de los muertos
y los muertos hablan,
mas no son los muertos,es el agua y la tierra,
son mis manos y el norte y el sur y ambos extremos
y el fuego mismo hablando entre los hombres,
mas los hombres son sordos
y se devastan los unos a los otros.
Tendido estoy sobre los vientos,
mi manos derecha sobre el agua
y mi mano izquierda sobre la tierra,
hay división hasta en mi cuerpo,
de norte a sur, de extremo a extremo,
veo un rostro que resulta ser también mi rostro,
pero he aquí, que es mitad mi rostro y mitad bestia
y ambas partes se disputan las tinieblas
y ambas partes caen desmesuradamente en el abismo.
Sigo dado a las comtemplaciones de la noche,
un árbol cuyo frondaje supera todo árbol
es talado siete veces
y siete veces se levanta
y siete tiempos pasan sobre él,
considerando la disposición de sus ramas
que son como brazos humanos,
veo una rama en la que hay ojos que miran
hacia todas las direcciones de la tierra
y hay una boca que esta hablando cosas grandiosas
y he aquí que viene el rey del norte y el rey del sur
a escuchar las profecias de esta boca
y como si fueran sordos declaran sus guerras
y se acuestan rezando,
más yo, convencido de que el mundo es un trampolín de barro
y abochornado de tanta contemplación, cierro mis ojos
esperando caer alguna vez en tierra firme.
Caudillo del pacto
“Seguí considerando los cuernos
y ,miré otro cuerno,uno pequeño
que salio emtre ellos,hubo tres
de los primeros cuernos que fue-
ron arrancado de delante de él,
y miré,y habian como los ojos
de un hombre en este cuerno,y
había una boca que estaba hablando
cosas grandiosas”.
Daniel 7:8.
La tarde lleva un cuerno que se alza
y un cuerno que se hunde,
la nación que se alza
ha visto los credos de otra imagen
girando en torno a un tercero
que no sufrió el desbalance de ser Uno.
La nación que tropieza
va sin cuerno y sin ojos,
tiene un rostro que no sabe donde ir
y un rostro que prefiere hundirse.
Solo un leño arrancado del fuego
podrá encender los candelabros
para que pase la orquesta ,
la melodia de un tiempo en punta de lanzas
y uno siga siendo el mismo,
siga viviendo transigurado por otros rotros
que prometen volver de las cenisas.
El hambre como bestia vuela
sobre los cuatro vientos de la tierra,
las trompetas incitan
las naciones se juntan,beben,fornican
no están firmando la paz los presidentes,
beben, fornican y nos piden
un siglo de silencio por los muertos.
Que pase el desfile,
los mutilados, los hambrientos,
las calaveras del pacto,
que aplaudan los políticos,
los señores turistas,
yo sigo siendo el mismo.
Permitaseme soñar lo prohibido
que se desangren de rabia
los violines que fatigan mi lengua,
a nadie niego mis perjuicios de poeta,
falso sería confundirme ,
seguir siendo un corazón de guitarra,
soy un poeta al margen de la ley,
y he plantado un árbol,
yo , bestia de todos los linajes,
he plantado un árbol y me duelen las manos,
me duele el país,la discordia,
el hambre de la guerra de mi tiempo.
Estoy volviendo de la guerra
Estoy volviendo de la guerra
como quien vuelve del polvo
a su antigua armadura de hombre,
no reconozco la ciudad que me aguarda,
si alguna vez fue mi ciudad este laberinto,
y cabia en mi bolcillo como una llave
el secreto de sus grandes puertas.
Yo fuí a la guerra
y de buen guerrero puse mi rostro
mas he vuelto hoy ciego y desnudo a ser quién antes fuera,
he vuelto como quién busca
donde acomodar en paz su frente y ya no hay sitio,
la ciudad danza en su demencia
y yo he olvidado el secreto de sus grandes puertas.
Los que no fueron a la guerra
hicieron la paz en sus cabezas
y enterraron las tablas
en que escribian extensos manuscritos,
acerca de hambre o acerca de Dios
que según las tablas estaba en todas partes.
Los que no fueron a la guerra
mal inventaron la historia
e hicieron muros para que no volvieran las noticias
porque era un bochorno la guerra y lo contrario
y en pavorosas llamas
quemaron los intranquilos ángeles de la mente
para no pensar en el mármol
y en la sagrada tristeza de la ciudad
que habían fundado bajo pretesto.
Esta es la ciudad a la que he vuelto
como quién busca donde acomodar su frente
y ya no hay sitio,
la ciudad danza en su demencia,
los que vuelven de la guerra
han olvidado el secreto de sus puertas,
y yo estoy volviendo del polvo
a mi antigua armadura de hombre,
no reconozco sus templos
convertidos en abrebaderos de bestias,
sus virgenes que vinieron a ser
como cantaros al borde de la fuente
para apasiguar la sed de los viajeros,
no se si es esta mi ciudad
la que ahora como una generosa madre
me abre las puertas de su laberinto.
Visión primera
Esta es mi visión
acerca del reinado de los hombres
en una noche en que estando mis oidos prestos
y mis ojos en constante vigilia,
vi por la derecha del trono una mano
que salió a cortar todo árbol sobre la tierra
y todo reino a la izquierda del trono
fue echado sobre su propio fuego.
Y he aquí que una espada de dos filos había entre los hombres
y entre los hombres habitaban las serpientes
y los mansos divisores de las aguas,
todos tenian aparentemente forma humana
y se volvieron los unos contra los otros
y fueron abatidos y polvo y polvo fueron,
y hubo sequia y escases de alimento por mil años,
más el trono siguío siendo el centro de la tierra.
Y aconteció en los últimos días del reinado
que él que estaba en el trono tuvo un sueño
en que comia hierba como una bestia
entre las bestias del campo,
había a la derecha del trono una lanza
y a la izquierda del trono una rueda
en cuyo centro habian ojos y en cuyos bordes fuego
como el fuego del infierno mismo.
Ahora bien,alguién decia:
"Este es el fin de tu reinado
porque te eché en la balanza y te hallé falto
y he decidido cortar tu reino
de la tierra para siempre jamás".
Más esta visión acerca del reinado de los hombres
también fue mi visión,
yo tuve una familia y una nación dividida
y estuvieron doliendome los unos y los otros,
yo que escuche los barbaros quejidos de la noche
pariendo sus fantasmas
y vi siete generaciones pasar sobre mi carne
y sobre cuanta carne habitaba la tierrra
fuí el centro de mi nación y el centro de mi familia
justo cuando mi nación y mi familia
era el centro de la flecha.
Visión segunda.
Esta es la visión exacta de los montes
la exacta visión de los eternos
buscadores del dorado porvenir
que decian era realmente el porvenir
y se hallaron ellos mismos
cantando desnudos al Dios Sol
atónitos cantando a la Santa Vírgen de la Locura.
Que fueron dementes visionarios
que solo tuvieron visiones de ellos mismos
y viajaban de norte a sur
en busca de fragmentados paraisos
o en busca de alguna puerta de salida
y solo hallaron tibias cabezas degolladas
que pedian paz y rodaban como naipes.
Que se suicidaban una y otra vez
y aún muertos se repartian estas islas,
soñaban construir sobre sus propios cráneos
y terminaron haciendose los muertos
o terminaron en insalvables manicomios
esperando a que algún carnicero del cerebro
viniera a darles un sermón sobre la eternidad
o sobre como hacer bailar
bajo sus pies el mundo y sostenerse.
Qué de tan exactos tuvieron una imprecisa visión sobre la vida
y dijeron detrás de esta colina hay pan
y hubo hambre y desolación hasta el fín de los días.
Yo estoy testificando estas palabras
y como una bestia mansa pongo mi cabeza,
disparen ahora sus dardos,
digan que no hubo jamás visiones sobre el hambre,
que venga los sabios, los hechiseros todos,
que venga Dios
que solo el sabra si ciertamente me equivoco.
Probervio para el hijo
"Antes de estar en el vientre te conocí,
y antes que procedieras a salir de la
matríz te santifiqué.
Profeta de la naciones te hice"
Jeremias 1:4.
He tocado mi cuerpo
con el asombro del primer resucitado,
salté del vacío a la palabra
porque mi edad tenia su fantasma que danzaba junto al fuego,
no tuvé casa familiar ni padre nuestro,
sólo un camino por donde vi marcharse a mi hermano
con más discordia que amor en sus mirada
persiguido por mi tiempo que iba pasando como una peste.
Oh, carrousel, gira
que esta moneda,que esta sucia moneda no sepa
porque he escrito un poema a contraluz,
que mis manos no toquen
por donde está pasando mi tiempo como una peste.
Oh, carrousel no iremos a ningún sitio de la noche
con un clavicordio
a alegrar la soledad de estos muertos antepasados míos
que oraron bajo la incadescencia de aquellas lámparas
que aún siguen oliendo a aceite en mi memoria.
Oh, carrousel,pudre,
pudre tu armadura y mi recuerdo
el equilibrio que soy de dos familia.
Cambia este dolor como si fuera plata por un rostro
para silvar el descontento,
este manso dolor de bestia que cabalga sobre mi piel
en el que está pasando mi tiempo como una peste.
Oh, tiempo mío es mi edad
es la sed de mi edad que pasa y gime como mujer encinta
y uno tiene que soportar el escrutinio de los días,
uno tiene que leer la prensa
saber de los muertos que ganaron el privilegio de ser muertos
porque mi hijo va a preguntarme por la crisis
y no voy a responderle
que es una mentira mas grande que mis ojos
que la inventaron las arañas para fastidiarnos
que no se asuste que al primer manotazo las derrumbo.
Hijo mío,
los abatidos son los que danzan junto al fuego
y yo junto a todos los rostros
y todos los rostros marcando sobre el polvo su danza
oscura como la época misma,
en el fuego esta ardiendo un cuerno,
no respires hijo mío,
no respires ahora que esta ardiendo un cuerno,
contempla como limpio el aire de la peste y no respires
que te hará daño saber como huele mi época.
Un tembloroso ángel anda en mi
Un tembloroso ángel anda en mi
apuntalando esta perpetua imagen de la miseria,
esta es la transmigración sucesiva
de su imagen en mi imagen,
y me dice: “Ve y mira sobre el muro de la ciudad,
escribe y sella cuanto has visto,
porque cuanto has visto será para mañana tarde
nombrarlo como quien nombra
lo que hasta ayer fue carne de su carne”,
Sobre el muro de la ciudad miré y nada había
y a la ciudad volví buscando fortuna y aposento
y se volvio en mi contra la ciudad y en contra de ella misma,
fui muerto allí, no recuerdo en que año,
por confusión o mandato de Dios,
y al volver la vista nada había
ni ciudad ni muro ni había muerto
y el ángel volvio a decirme:
“Inclinate sobre el fuego y mira,
escribe y sella cuanto has visto
porque cuanto has visto será para mañana tarde
nombrarlo como quien nombra
lo que hasta ayer fue carne de Tu carne”.
Y al fuego presuroso fui buscando mi visión,
no vi más que un fuego inmaterial
en el que incrédulo dancé como acerado péndulo,
y en la mañana siguiente
extraños hombres recogían mis cenizas,
mas no me detuve a meditar lo visto
mi cabeza andaba sobre mis pies
y mis pies iban
ligeros como quien anda sobre salvaje bestia.
Nada fue como la contemplación de un día tras otro
porque escuálidos vi cargando
los grises ataúdes de otros hombres
por pestilentes calles vacías
sin máquinas de música en los portales
sin pan ni laberinto de feria,
sólo una mortaja gris tras otra
y nadie respondía a la pregunta
de por qué se está muriendo la ciudad.
Míseros parques de la deambulación
donde vacíos cuerpos van hacia la imaginaria noche,
que bajo el asmático gelido de un saxo
atraviezan en su visión mental
los muros de los reclusorios,
que sin estar recluidos planean fugas
o se cortan los brazos en protesta o se suicidan,
que comercian con sus almas
y en las noches van rastreando un aposento,
que padecen de insomnio
porque hay inminentes noticias de derrumbe
y la ciudad es piedra sobre piedra.
Oh,enormes avenidas del país santo.....*
he vuelto a la meditación en tus columnas,
hundido en tu pobreza voy reconociéndote ,
en tu silencio hay pájaros picoteándose el alma
y dudosos pájaros tranquilos que me miran.
Oh,enormes avenidas del país
abiertas para esos fantasmas de la noche
que escriben libertad en las paredes
que en las paredes viven
y regresan callados a sus tumbas
a esperar sucesivamente a que anochezca.
Yo te he visto, libertad fantasma mio
como un quieto cordero
esperando la mano que te glorifique.
Oh, santa libertad, hoy te he buscado
por las enormes avenidas del país y ya no estabas
y busqué la fe que sostenía la ciudad y estaba muerta
y muertos los predicadores de lo eterno
y los predicadores de la muerte misma.
Vi manchadas las puertas de los abismos
y las puertas de las avenidas con señales de sangre,
la sangre es la revelación exacta de la muerte
y he vuelto a la meditación sobre la muerte
contemplando las ruinas de la ciudad
que era puerta de los pueblos.
Oh, extraña sensatez de la locura
que me permites contemplar sobre estos muros
el tembloroso ángel que anda en mí
apuntalando esta perpetua imagen de la miseria.
Oh, miseria te veo venir y entrar en la ciudad
con la apariencia de una hermosa mujer,
pero yo soy un viejo animal y te conozco.
* Arthur R
Historia
La humanidad es un agota de vidrio
cayendo del techo,
nuestras manos son trampas mal hebradas,
engañosas trampas que no supieron retener
nuestra propia caida.
Que buena historia
la humanidad esta cayendo del techo
y algunos creen que nuestras manos mal hebradas
podran evitar que caiga de una vez,
que buena historia amigos mios
inventores de la rabia y de la risa,
que buena historia es sentarse
a hacer los cálculos de una caída indetenible
y no sentir que uno también esta cayendo
que no hay manos ni trampas
solo el vacio y muchas cosas que salvar
que buena historia es sentarse debajo de la gota
a esperar que te caiga
en la cabeza.
Tocaré el arpa
Padre,tocaré el arpa dulcemente
cavaremos un pozo al borde del camino
y no iremos a dormir
hasta que pase el último sediento.
Mira vendré y habiéndote besado
mi cara será extraña,
asómbrate que apenas sé quién soy
y en la memoria
uno no puede cargar con la tristeza del mundo,
hay que hacerse un bolcillo en la carne
y olvidarse de vez en cuando
que la tristeza es un pez fuera del agua,
olvidarse que uno tuvo un rostro
donde cabía bien el sufrimiento
pero fueron tantas las pedradas en la puerta
que un día el hombre no vino a abrir,
que un día el hombre decidió adobar su mansedumbre
y la comió hasta volverse sabio.
Mira,tocaré el arpa dulcemente,
cavaremos un pozo
para que vengan los sedientos
a beber y lavarse los ojos,
habrá luz para todos
y la música del arpa será un canto redimible.
Estado de sitio
“Yo digo que si el alma tiene un sitio,
ese sitio es el ojo”.
Jorge Delbravo.
Mi cara es un espejo
quebrado por la sembranza de mi tiempo que me mira,
estoy viviendo en la prisa de mi ojo,
en el centro del fuego estoy viviendo.
Felíz año tengan los nacidos que me vean arder,
felíz año para los que ayunan
con temor a morir de indigestiones,
ayunen en paz y felíz año,
que la vida es agria y no puede mezclarse con la leche.
No viva usted en la prisa de su ojo,
no se desvie usted turista
que mi casa está sin pintar y afea mi país
y en mi país hay carteles que dicen “Felíz año”
aunque mi cara tenga la acidez de un queso;
que vengan los moralistas a poner un cartel frente a mi casa,
yo estaré quieto y ni el soplo del aire
podrá moverme de mi sitio.