3-2 El Misterioso Planeta Marte
(Primera parte)
Si bien el planeta Marte es conocido desde la
antiguedad, no fue sino hasta la segunda mitad del siglo pasado que Marte se
convirtió en un gran enigma; en el año 1877 el eminente astrónomo italiano
SCHIAPARELLI reportó haber descubierto sobre la superficie de Marte un gran
número de líneas rectas y paralelas cuyo trazado a lo largo de cientos de
kilómetros no podía ser –a todas luces- un hecho natural.
A partir de ese reporte todos los astrónomos del
mundo, profesionales y aficionados, y haciendo uso de todos los medios de
observación, se apresuraron con entusiasmo a enfocar sus telescopios hacia Marte
para tratar de ver aquellos misteriosos dibujos que ya habían sidos bautizados
como “canales” y que prometían ser la comprobación de la existencia allí de una
civilización tecnológicamente muy avanzada capaz de ejecutar obras de ingeniería
de dimensión planetaria.
Durante años los mejores observatorios mantuvieron
sus telescopios enfocados hacia Marte; se construyeron centros de investigación
muy especializados –como el del científico norteamericano PERCIVAL LOWELL que
fue un ferviente defensor de la existencia de la civvilización marciana- , se
tomaron miles y miles de fotografías, se bautizaron los “canales” con nombres y
tambien se le puso nombre a muchos accidentes geográficos de la superficie
marciana que fueron identificados como “mares” y “océanos”.
Pero al mismo tiempo empezaron las polémicas porque
mientras unos “veían” y fotografiaban los canales otros, que argumentaban tener
iguales o hasta mejores telescopios, aseguraban no haber podido verlos y mucho
menos fotografiarlos.
Uno de esos enfurecidos detractores fue el francés
ANTONIADI quien en 1909 usó los mejores telescopios del mundo y . . . nada !
Pero los que veían los canales coincidían totalmente
en sus descripciones; además las fotografías eran un testimonio irrefutable !
Los canales no cambiaban de lugar y esto descartaba
la posibilidad de que se tratase de nubes o tormentas de polvo . . . aunque si
cambiaban de grosor y de apariencia; estos cambios parecían guardar relación con
el deshielo de los casquetes polares, porque en las fotografías se podía ver muy
bien cómo en el verano los polos se reducían de tamaño entretanto durante el
invierno aumentaban su extensión.
La existencia de estos polos en Marte era una
curiosa semejanza con nuestro planeta. Sin embargo hoy sabemos que son más las
diferencias que las semejanzas. La atmósfera marciana está mucho más enrarecida
que la terrestre; la densidad del aire es 150 veces menos que la de nuestro aire
y además su composición química es muy distinta porque en Marte casi no hay
oxígeno siendo predominante el dióxido de carbono.
El color del cielo marciano es rosado y no azul, y
esto es una consecuencia de la gran cantidad de polvo que flota en el aire. El
clima es árido y frio aunque Marte –como La Tierra- tiene su centro caliente. En
los lugares más cálidos de la superficie de Marte –que son los que quedan en el
ecuador- la temperatura no sube de los 30 a 32 ºF (cero celsius) y durante la
noche baja hasta los –95 a –110 ºF ( -70 a -80 ºC ).
El “año marciano” dura 687 días y esto hace que cada 15 a 17 años tenga lugar una notable aproximación de Marte a La Tierra lo que se denomina OPOSICION. Estos períodos de máxima proximidad son de sumo interés para los UFOLOGOS (investigadores que se consagran a la búsqueda de civilizaciones extraterrestres) ya que es durante ese lapso que tienen lugar más cantidad de avistamientos de OVNIs.
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